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espiando la infancia televisada

Ser madre no sólo es educar, poner límites, comer sobras y aprender a taparse las manchas que el pibito se encarga de hacerte siempre cinco minutos de salir. También tiene momentos mágicos, como compartir un rato de televisión.
No voy a salir con "en nuestra época la televisión para niños era mejor" porque me acuerdo de la boluda de Xuxa y de la caradura de Patsy (que hacía lo-mis-mo que Xuxa pero made in argentina, pedazo de chorra) y me sacaría las córneas con una cucharita de té. 
Pero en estos días de vacaciones, en los que estuve sentada más de la cuenta frente a canales como Disney Junior y Baby Tv (porque no, a hijo no le gustan los mismos dibujitos que a mí. Mirar Bob Esponja o Pucca no hubiese sido problema y de pakapaka sólo los Chikuchis, es un dictador el enano) me surgieron algunas preguntas/reflexiones.

- ¿Por qué Mickey habla en ruso? Si no, explicame qué es la frase que inicia su programa  "Mishka, Mushka, Mickey Mouse", que incita a repetir como un mantra. Esto en la guerra fría no pasaba.
- Yo recuerdo a Mickey y sus amigos, todos crecimos con el ratón de voz alla Buonanote. Lo que no recuerdo es que fuera taaan goma. Otra cosa que no recuerdo es que Daisy fuera ¡tan trola!
- Los programas donde el niño debe responderle a los personajes, que se quedan mirando la pantalla como estúpidos durante dos o tres segundos, es uno de los peores inventos de la humanidad. Cuando el niño no contesta, porque no sabe hablar ponele, se produce un silencio de esos que sólo pueden reproducirse en un ascensor al que subieron dos vecinos que no se bancan. Y cuando el niño sabe contestar, a los dos minutos entiende que en realidad nadie lo está escuchando. Basta de dibujitos interrogadores. La próxima vez que Dora la exploradora me pregunte por qué camino debe ir, voy a gritarle que se consiga un GPS y me deje de joder.
- No sé a qué psicopedagogo se le ocurrió que cada dos palabras en castellano metan una en inglés para que los pibes vayan aprendiendo la lengua del imperio desde chiquitos. Evidentemente a un spicopedagogo del imperio. Ahora, el pibe ¿aprende algo además de cómo parecer un poco esquizofrénico? ¿O después anda por la vida hablando como un latino ilegal residente en los EEUU?  Hola don Pepito, hello don Pepito! Si Gaby, Fofo y Miliky vieran esto se arrancarían la nariz de payaso a mordiscones entre ellos.
- Debe haber algún estudio al respecto, y debe tener que ver con la educación temprana de nuestras niñas para que sean futuras mujeres reventadoras de tarjetas de crédito. Si no, decime por qué el 80% de las publicidades son de juguetes para nenas. Entre ellos, el shopping de las Pin y Pon, las mil cositas de Barbie, las princesas, y las valijas de maquillaje de Juliana (que hace unos avisos que dan miedo).
- Y además decime en qué universo paralelo a una nena le puede gustar una muñeca diabólica a la que se le enciende la cara.
- Entre otros juguetes vi uno que no pude encontrar en youtube, pero se trata de un juego de mesa para toda la familia, consistente en un perro al que le ponés cosas por la boca... y ¿adiviná por dónde le salen? No sé cuál es el objetivo del juego, y quién gana. Pero tampoco quiero averiguarlo.
- Y por último, quiero tomar lo mismo que los que hacen los programas de Baby TV. En serio. Si en ese canal hicieran antidoping antes de entregar el material, no queda nada...

Y usted, que miraba a Carozo y Narizota, que ahora dan las noticias, y se le eriza la peluca cuando Panam le canta a un cangrejo cuya principal característica es hacer caca frente al resto... ¿qué ha visto de esta TV para la niñez moderna que le llamó la atención? Cuente, así hacemos catarsis de entre todos. Que acá no va a venir ningún pequeño imberbe a retrucarnos que todos esos comentarios sólo podemos hacerlos porque ya estamos viejos y chotos.

¡pero si es una nena!

El otro día, mirando de reojo la televisión mientras revisaba los mails, me sorprendió la nueva publicidad de una empresa que brinda servicios de internet y telefonía. Digo me sorprendió, pero me quedo corta. Lo que me llamó la atención fue una imagen paticular, que me llevó a ver la publicidad completa, y exclamar algo irreproducible en el horario de protección al menor. Porque, después de todo, de eso se trata este post. De la protección de los niños, la que deberíamos darles los adultos, para que justamente puedan vivir esa etapa de sus vidas con plenitud.
En la publicidad, la nena realiza casi el mismo spot que anteriormente protagonizara la modelo Julieta Prandi, cuyo mayor aporte a la humanidad es el latiguillo "Tooodo". Y digo casi porque, a diferencia de Prandi, la niña, que no debe llegar a los 11 años, está mucho más maquillada y muestra supuestas fotos de su Facebook, en la que la podemos ver posar en bikini, como si fuera una modelo. Una modelo adulta. Una modelo sexy. Como Julieta Prandi (la "nena" de Francella, ¿recuerdan? Esa que era deseada por el padre de su amiguita, en un sketch que la hizo famosa).
La niña de la publicidad imita el spot de Prandi, como haría en el living de su casa, jugando. La diferencia es que acá no juega. Trabaja, y trabaja para vender. Ocupa el mismo lugar de la modelo sexy que te vende un servicio de internet, o una pasta de dientes, da lo mismo. Lo que reproduce no es el libreto de un spot, sino toda una concepción sobre el cuerpo de las mujeres y de las niñas, sobre su lugar en nuestra sociedad, sobre su sexualidad y su sexualización cada vez más temprana. Repite un libreto en el que parece que el único papel al que puede aspirar es al de convertirse en objeto de deseo. No importa que sólo sea una nena. 

    



una de amor

No importa que la hayamos visto veinte veces. O que la pasen doblada, horrendamente doblada.
Que nos sepamos los diálogos, y nos riamos de las situaciones incluso antes de que sucedan.
Que aun conociendo el final siempre siempre termine llorando.
Y él siempre estirando los brazos para contener tanta lágrima.
Y los dos mirándonos, y sonriendo, sin decir nada. Porque no hace falta. Porque sería demasiado cursi. Como este post. Como el final de una película de amor. Esos que a veces sentimos tan conocidos.


porque antes de ser mamá era mirta rodriguez de nadie...

No hay mujer más pelotuda que la mujer de la publicidad. Te lo digo así porque no cabe otra palabra (o sí, caben muchas, pero la palabra pe-lo-tu-da lleva en su pronunciación la fuerza de la ira). La mujer de la publicidad que: o se la pasa obsesionada por la limpieza (de la casa, de los gérmenes patógenos que trae el roñoso del marido desde la calle, de las manchas de barro en la remera del roñoso del hijo), o se la pasa obsesionada por las arrugas, la celulitis, las canas y la mar en coche... o por el tránsito lento (piedra filosofal del siglo XXI). O  bien que no se obsesiona por nada porque es un cacho de carne a ser saboreado por algún troglodita del sexo opuesto, que será un animal pero es limpito porque se pone mucho desodorante.
La mujer en la publicidad es una pelotuda. Pero por suerte, como no existe la mujer sino las mujeres, y como se puede hacer una publicidad con un poco más de ingenio, hay una excepción a las reglas (las reglas para ser mujer, como exige la publicidad). 
Una mujer que también es mamá, pero no intenta explicarle al hijo que "frustración" es no poder sacar una mancha de la ropa, sino que, intenta sacarse al hijo de encima un rato para hacer yoga sentada en el medio del comedor, o usa los electrodomésticos (esos que le regalaron para el día de la madre ponele) para liberarse más que para estar esclavizada detrás de una olla. 
Una mujer más parecida a las de carne y hueso... debe ser por eso que la tuvieron que hacer dibujada. 

Acá el informe “Análisis y monitoreo de la violencia simbólica en las pautas publicitarias de la televisión argentina”  
 
Y abajo una serie de avisos de Mama Luchetti para que se rian un rato,  que siempre viene bien un lunes. 

Tengo el control total de mi vida....


Limpio, sucio, limpio, sucio... limpio, limpio, limpio!!

Para esto sirve una licuadora


Porque una también tiene sus contradicciones

La que suscribe detesta ciertas festividades extranjeras implantadas a fuerza de imperialismo cultural (tomá, te lo dije). 
Pero gusta de la creatividad. Y de las cosas lindas.
Y de la musiquita.
Y de los dulces.

Así que, este video no contradice en nada la primera frase de este post. 

 
.

me gusta ser mujer... hasta un punto

Después de los comerciales de Activia, y su elevación del "tránsito lento" a cuestión filosófica fundamental de la humanidad, pensé que no iba a ver nada peor. ¿Qué otro tema femenino iba a abordar la publicidad, con ese ingenio que la caracteriza? 
Lo bueno de la TV es que además de boba, es una caja de sorpresas.

Aquí, un mensajito para las mujeres que quieren tener "una elegante intimidad." 
El concepto de elegancia relacionado con el de intimidad me deja un poco perpleja...
Me suena como si Teté Custarot fuera inmune a la "candidiasis vaginal". 



todo concluye al fin

Lost Poster 07y terminó. cualquier final iba a ser decepcionante. todo final lo es en algún sentido (o más bien en todos).
para los que seguimos la serie con esa adicción incontrolable que nos llevó a hacer maratones sin dormir porque siempre fue imposible dejar de ver qué pasaba después, es triste saber que ya no habrá más Lost. 
el resto de la gente seguirá sin entender el fanatismo, las dos millones de teorías, los foros, las discusiones encarnizadas entre amigos... 
y por todo eso, el final es en cierta medida otro chiste de los autores. otro guiño de esos de los que la serie estuvo llena.
no podíamos esperar todas las respuestas, porque en realidad poco importaban. las preguntas siempre fueron mucho más interesantes.
y entonces de seguro sigamos discutiendo, repasando, buscando una lógica que no existe. y seguirá siendo apasionante.
y todo eso por una serie de TV.
siemplemente genial.


Un video muy divertido sobre el tema:


y acá la serie de posters de donde salió el que ilustra el post.
 



parirás con dolor... y comerás sólo lo que te haga bien

Haciendo gala, una vez más, de un gusto exquisito para la realización de publicidades, el yogurt que quiere acabar con el tránsito lento nos presenta una nueva pieza del ingenio humano. Esta vez, no nos compara con globos que se desinflan; ni hay un marido que, tan bondadoso y magnánimo, aprueba la inclusión del consabido brebaje en el prespuesto familiar, aún en tiempos de crisis. 
Esta vez se nos presenta una duda, cuasi existencial. No porque el activa intestinos venga a abrir interrogantes filosóficos, sino por lo que esa pregunta esconde. Vos, ¿comés yogurt porque te gusta o porque te hace bien?
La publicidad, y el protagonista responden: vos sos mujer, lo comés porque te hace bien
¿WTF?
Yo, a esto, lo llamo el síndrome de la sufridita
La sufridita aprendió de la madre o de la abuela, o lo leyó en la Paratí, que las mujeres han sido hechas para aguantar (el dolor de parir, el dolor de hacer cuatromillones de abdominales para tener la panza chata, el dolor de la depilación, el dolor de ovarios, y así), porque el aguante nos conducirá a la eterna felicidad (?).
La sufridita, entonces, mira el placer propio y ajeno desde la culpa, la recriminación o desde el miedo de no estar haciendo las cosas como "se deben". No concibe el disfrute sin peros, y suele ser de aquellas que hacen balances: si hay algo que gusta mucho, entonces debe ser mitigado. Torta de chocolate pero con coca light, sexo pero siempre con amor. Como si el placer por el placer mismo fuera pecado. 
La chica de la publicidad comería el yogurt sólo porque le hace bien, aunque tenga gusto a caca (como el 90% de los alimentos que hacen bien, no engordan, etc). 
Él está ahí para decirnos que en realidad el yogurt no tiene gusto a caca. Porque él  sí puede disfrutarlo: sin pensar en el tránsito lento (porque parece que ningún hombre del planeta tiene estreñimiento), en la panza chata o en lo que sea. Él se lo toma, y punto.
Un verdadero bienaventurado. 


por fin una buena? dónde?

Ya dije que soy enemiga de la violencia, pero hay cosas que superan mi pacifismo y despiertan mis peores características animales. De solo verlas me empieza a germinar el poroto asesino, se me enrojecen los globos oculares y me sale espumita por la boca. Los objetos de mi aversión son variados, pero debo reconocer que la TV se lleva los primeros puestos. 
Por eso, agrego a las etiquetas una denominada "pasame la antirábica" (soy tan mala etiquetando que merecería una mención honorífica), y hoy quiero exteriorizar mi encono hacia el estereotipo de marido imbécil y machista que se dedican a propalar ciertas publicidades, en especial dos de ellas, protagonizadas por el mismo actor (que no tiene la culpa pero que abofetearía si pudiera... además su cara es muy abofeteable).
Hablo de Rizzuti que debe decidir si viajar a ver el mundial o quedarse a presenciar el nacimiento de su primer hijo, y el marido de la publicidad de una tarjeta de crédito que hace comentarios supuestamente graciosos sobre las actividades de su mujer.
Y aún peor que soportar este dechado de ingenio publicitario, es escuchar los comentarios aprobatorios de conocidos, compañeros y demás humanos con los que me relaciono.
Como si el espectáculo de un tipo llano, por no decir bestia, y una mujer poco más que retardada fuera algo para aplaudir.
No me hagan crecer el enano asesino. Por favor se los pido. Yo quiero sembrar la paz, ¡pero así no se puede!   

500 días con ella

¿Existe algo parecido al destino?

¿Hay alguien ahí afuera, entre los millones y millones de personas que nos rodean, esperando por nosotros?
Nuestra alma gemela, el indicado, la indicada, ¿son títulos de nobleza que se murieron con la desaparición del reino del "había una vez"?

Si un día caminaste por una calle que nunca recorrías, y ese día tropezaste con el que hoy es el amor de tu vida. ¿Cómo lo llamarías: casualidad, destino, suerte?

Y después de la casualidad, o el destino, o la suerte... ¿existe realmente el amor de una vida?

500 días con ella (o 500 days of summer)  hace  algunas de estas preguntas. No importa mucho cómo las responde, o si efectivamente lo hace. El recorrido vale la pena.

La música es excelente, y ellos dos... ellos dos son entrañables.

No es una historia de amor. Es una historia sobre el amor.

Hoy, me evado un poco de las navidades y los festejos, y les recomiendo que la vean.

Después me cuentan.



de rickies y johnnies

Debo confesarlo: yo miro dibujitos animados, desde siempre.
No hace mucho me gustaba Johnny Bravo.

Johnny Bravo es un jóven rubio, de grandes músculos y jopo monumental, que todavía vive con la madre y depende de ella.
Johnny Bravo cree que, gracias a su cuerpo trabajado puede conquistar a cualquier chica que ande a su alrededor. Y lo intenta, con los medios de los que dispone: su físico y su idea de lo que una mujer desea. Entre otras cosas, JB es extremadamente estúpido.
La chicas lo ignoran, y cuando no lo ignoran es sólo para aporrearlo. En todos los capítulos. Y él vuelve llorando con la madre, que siempre está ahí para consolarlo.

La gracia del dibujito es esa: Johnny cree que es un ganador nato, un macho conquistador, y que cualquier mujer se rendirá a sus pies con sólo mirarla. Pero, como se ve, JB es un pobre tonto.




Hace un par de semanas, que ya parecen años, apareció en la TV vernácula Ricardo Fort.
Ricardo Fort es un señor de 40 años, de grandes músculos y jopo monumental, y una cuenta bancaria que los simples mortales como yo no podríamos ni imaginar.


RF no cree, afirma que puede conquistar a cualquier chica que ande a su alrededor.
En realidad, que puede tener cualquier cosa, lo que lo convierte en un héroe nacional, en una nación en la que pocos consiguen siquiera lo que precisan.

Y lo que se nos muestra es que consigue lo que quiere. También las chicas. Y que cuando se aburre, las deja, vía SMS. Y que cuando vuelve a aburrirse las llama  otra vez a su lado, vía SMS. Porque es más expeditivo. Él es un señor pragmático.

Las chicas no aporrean a Ricardo Fort. Las chicas de esta historia son figuritas de colección. Y hay una difícil, no porque no haga caso a sus declaraciones de conquista, sino porque es propiedad de otro.

Y el propietario de la figurita difícil se ve herido en su honor: nadie puede reclamar lo que es legítimamente suyo. Entonces trata de herir al otro: le dice homosexual.

Lo único que puede resolver tamaño problema, es un duelo.
Que nunca sucede. Porque es preferible continuar la historia, hasta que deje de convocar multitudes.
Porque esta carticatura convoca multitudes.


JB nunca hizo 37 puntos de raiting. Y sin embargo era igual de estúpido. 
Quizás la diferencia radique en una cosa: Johnny pierde, siempre.

En cambio en esta historia, los únicos que perdemos, somos los que estamos detrás de la tele. 


(Nota: Uno puede elegir no ver estas pavadas. También debería poder tener otras opciones y más allá de apagar el equipo. Por ahora, no nos están dejando otra.) 


the horror

Hace rato que el género terror de Hollywood me da risa, asco, o indiferencia. Cualquier cosa menos miedo.

Ayer a la noche vi Paranormal Activity.
Desde la adolescencia que no me aterra tanto una simple película. (Cuando  nos asustábamos entre nosotros y nos gustaba contar historias de fantasmas y jugar a la Hujia)
Aunque me digan, como a los niños, que lo que pasa en las películas es mentira, que es todo un truco, no me interesa. Yo temblé. Y dormí inquieta.

Si no la vieron, se las recomiendo. Y si la vieron, ¿les pasó lo mismo? ¿O yo me he vuelto una persona fácilmente impresionable?



de unos... y de dos




I don't see what anyone can see, in anyone else
But you


Uno se lava los dientes en medio del living,
Otro cuelga la ropa interior de las canillas.

Uno llena ceniceros que nunca vacía,
Otro vacía dentífricos que nunca repone.

Uno se levanta y habla como un loro.
Otro lo mira.
Y nada más que eso.

Uno lava la ropa, toda junta y sin distinción.
Otro no cose, porque nunca le enseñaron.

Uno se enoja fácil.
Otro, también.

Uno y Otro viven juntos.
Y para sorpresa de Todos,
Uno y Otro son felices.

Es que Uno es ese Uno para Otro
Y Otro, también es ese Uno para Uno.

fuck you... o choto, como más te guste

Me gusta este tema de Lily Allen... y me gusta mucho la versión que hicieron para Ciega a citas, cantado por Muriel Santa Ana,  la protagonista.

Me encanta ir por la vida cantando "choto, todos saben que sos choooooto"... ¡Es terriblemente liberador! 
(Y son temas especiales para los viernes, cuando lo único que querés es mandar todo al cuerno y empezar el fin de semana.)






un lunes cualquiera

Hoy me quedo con la redacción de este spot, de esos que las marcas realizan para que se nos ponga el alma de gallina.
Marcas que siguen siendo marcas, que son empresas, que a veces nos ponen la piel de gallina pero por otras cuestiones.
Hoy me quedo con la redacción, no con la marca.

Y porque el calendario dice que es lunes. Un lunes cualquiera.






Un lunes cualquiera nos despertamos,
hacemos un par de cambios, recuperamos el tiempo, lloramos.
Un lunes cualquiera nos detenemos, nos entendemos, encontramos la fórmula... y acertamos.
Un lunes cualquiera corremos un riesgo cualquiera.
Lo hacemos por los otros, que es lo mismo que nosotros.
Porque todo rima un lunes cualquiera.


“y ¿cuándo comenzaremos a vernos con los demás,
desayunados todos,
al borde de una mañana eterna?”

cable... cruzado

Partís de la siguiente base: te ofrecen 458 triquishones de canales.
Todo debería ser alegría y regocijo.

PERO:
- Es imposible hacer zapping. Lo único que podés lograr es perderte en un menú horroroso que además tiene la información del año pasado.
- Hay 40 canales que no podés ver porque te negás a pagar el full HD (P). Esos , imaginás, deben ser los canales que no se ven con rayitas, puntitos o manchas de colores.
- Hay 20 canales de niños, sólo recomendables si estás bajo los efectos de alguna sustancia ilegal, (o si tenés niños).
- 45 de videos musicales, que te recuerdan que en algún momento eran "la" novedad, "la" vanguardia y "lo" rebelde, y  que vos te lo creíste, pobre iluso.
- 30 canales de noticias las 24 hs, destinados a informarte el estado del tiempo y la probabilidad que tenés de morir si salís de tu casa,
- 10 canales de viajes, cocina y otros placeres,  placeres y viajes que sólo pueden disfrutar otros, y no vos, que los mirás por TV mientras comés sobras de hace una semana que se pudrían en la heladera
- 10 canales de documentales, gracias a los cuales sabés que los osos pardos de Villa Luzuriaga se aparean sólo cuando hay luna llena, que las hormigas de Chagarkistán pueden comerte en 25 segundos, y otros datos similares, que utilizás muy orondo para entablar conversación con extraños.
- 10 canales internacionales, en los que podés ver shows musicales con Nicola di Bari, o telenovelas cuyo protagonistas principales son el grito, la cachetada y la sobreactuación.

El resto son canales de películas y series.
Todo debería ser alegría y rocijo.
Hasta que, cualquier sábado, vas a buscar una película para ver con él,  y sólo te encontrás con:
La batalla de Ridick,
La supremacía Bourne,
Especies (N° 450000)
o Underworld (N° 523000)

Derrotada, lo mirás, buscando un plan B.
Pero él está ahí, con una sonrisa de oreja a oreja, acomodando el traste en el sillón. Nunca lo vas a entender: debe haber visto cada película unas 100 veces, si lo apurás es capaz de recitar todos los diálogos sin respirar.
¿Cómo catzos puede volver a ver estos bodrios?
Para todo hay una explicación: "Es que el principio nunca lo vi", te dice con cara de perro mojado. "Nooo, yo vi Underworld 522199, esta no la vi. Te lo juro". 
Y así.


Hay cosas que jamás entenderé y contra las que no puedo luchar.  
Él podría decir lo mismo de mí y  mi pasión con Amelie.  Eso, ¡si alguna vez pasaran la maldita película!
Entonces, Sres. del Cable: ya entendí que su concepto de "estreno" es distinto al del resto de la humanidad. 
También comprendía que pasar Rocky 3 les puede parecer una novedad.  

Pero cuando vayan al arcón del recuerdo para buscar el estreno del mes, ¿podrán resistir sus impulsos y dejar de lado los bodrios antedichos? 
Podemos volver a ver ciertas películas. 
Pero entiendan, por todos los santos, ¡Underworld 40000 no es una de ellas!

espejitos de colores

No sé si es porque la publicidad ha mejorado sus métodos de convencimiento o porque mi debilidad mental ha llegado a niveles insospechables, pero:

- Ando por la vida cantando el shingle del aviso de una tarjeta bancaria - con acento ítalo argentino y todo- mientras él mueve la cabeza en clara señal de desaprobación y rellenamiento de paciencia.

- No tiro a la basura los envases de un conocido desodorante porque me quiero ganar una Mac Book (el día que gane algo seguro que no me lo van a poder entregar por algún detalle técnico)

- Compré una pasta de dientes un 20% más cara que las comunes, sólo porque me prometió que a la mañana iba a desaparecer el conocdio aliento a B.B. (Búfalo Bill).
Lo que obviamente nunca sucedió.


-  Esos avisos de cerveza que muestran sólo un vaso complétandose con el líquido y espumoso elemento me dan sed. Siempre. (Esto quizás tiene algo que ver con mi predilección públicamente conocida por dicha bebida, pero no creo.) 


- Para anunciar mis intenciones de cocinar torta, empiezo a tararear este tema.


- Y por último: los hisopos son cotonetes, aunque compres Band Aid son curitas y la mostaza es Savora.

¿Consumista yo? No, más bien ¡consumida!  



  

ella dijo:

"Ahora pareciera ser que si no sos columnista cool, no tenés zapatos divinos, no estás constantemente con citas amorosas y no te juntás una vez por semana con amigas divinas a contar sobre esa vida amorosa tenés alguna especie de retraso o sos infeliz. Y la verdad es que ése es un mundo irreal. La mayoría de la gente miente cuando en la oficina cuenta qué hizo el fin de semana. En la vida hay más pantuflas, pizza y Hallmark Channel que glamour y éxito."
Carolina Aguirre, hoy en Pàgina 12.
...y yo digo: amén.


Hoy estrena Ciega a Citas. Por canal 7 a las 23 hs.