obra, y no de arte

Hace dos días que me despierto y lo primero que contemplo es la raya del culo de Rulo, el electricista/pintor/plomero/yloquegustemandar.
Que al café con leche le aderezo polvillo naranja en lugar de azúcar.
Que escucho palabras irreconciliables con la lengua castellana como "broca de 15". 
Que ando con el trapito y la escoba borrando huellas de suela Febo del parquet. 
Inútilmente, porque todo permanece ro-ño-so.
Hace dos días, que deberían haber sido "un par de horitas".

Elevo una plegaria a Fortuna, para que me brinde la paz interior que me hace falta.
O en cualquier momento a Rulo le prendo fuego la peluca.

Nos enyoguisamos.
Ommmmmmmmmmm....

2 comentarios:

  1. Ay, el Rulo.
    Justo los otros días me acordaba que se cumplió ahora en noviembre un año desde que tuvimos que rehacer la cañería del baño y yo me pasé varias semanas en compañía de Juancito y su suegro... Juancito, ese, el mismo que venía de Plumas Verdes y tenía un dolor en un testículo (!!) que conocía todo el edificio.

    Asco de vida.

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  2. Jajajaja!
    No sabe cómo me hizo reir su comentario Bella. En especial la frase final, lapidaria.

    Rulo se fue, dejando un tendal de basura por todos los rincones. Pero es un alivio no tener que levantarse y ver su sonrisa vertical como saludo matinal.

    Un beso!

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Piiiiiiiip