escuché que se pasó volando
otros dijeron "menos mal que ya pasa".
yo no dije nada, porque no supe cómo.

es que en un solo año crucé dos veces el océano, una vez el charco y seguí sin confiar en cruzar los dedos.
trabajé como una burra, me creyeron loca como una cabra. me gustó tirarme al sol como un lagarto,
pero no pude aprender a ser un corderito.

hablé en inglés con una japonesa que pretendía estar hablando en español.
en castellano con españoles que hablaban otro idioma.
aprendí a decir merci beaocup, y que ni eso me entendieran.

festejé de a dos, en familia, con amigos. con un millón de desconocidos.

no sé hacer balances, 
pero hace meses me olvidé de la balanza.

conté minutos como pepitas de oro, y derroché lágrimas de todo tipo.
desde que dos rayitas me cambiaron el mundo, hago palotes en el calendario.
para verlo a él. a ellos dos juntos. 
ellos dos, que sin importar el año, son mi vida.
para toda la vida.


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pásenla lindo, abracen, besen, coman y tomen.
aprovechen y festejen. sin pensar demasiado.
total, maña será otro día,
otro año,
otra década!

Feliz 2011 para tod@s los que pasan por acá y comparten un poco de esta mezcla que es mi vida.

Abrazos y pataditas
Mate y poroto.



estar embarazada también significa...

- Tener que escuchar que una vieja con master en conchudez  te diga que "se va a ir a la esquina a que la embaracen" (sic) para poder hacer la cola del super como vos, que sos re viva y utilizás tus kilos de panza para pasar más rápido que el resto de los mortales.
- Que en la cena de navidad se debatiera una media hora sobre el nombre que debería ponerle a MI hijo.  (Hasta que una cuñada muy sagaz vio mi cara de "me voy a suicidar con la cucharita de helado" y cambió de tema.)

- Que en el medio del curso de preparto, durante el dictado de la materia "Pujo 1",  y con cuarenta grados celcius de temperatura ambiente, se cortara la luz -y por lo tanto el aire acondicionado-, dejando a un grupo de unas 20 mujeres a punto de explotar, con las piernas en elevación, haciendo fuerza y produciendo unas dos toneladas de sudor por segundo. 

- Qué él le cante a la panza y el bailarín que mora en mí le patee la nariz... 

juntos, y también mezclados

Pocas cosas me ponen tan de mal humor como ir a comer afuera y que me traigan una ensalada mal servida
En principio me pone de mal humor comer ensalada porque, a no ser que se trate de esas super mezclas con  muchos ingredientes -de los denominados "sanos" y de los otros-, pedir ensalada quiere decir dos cosas: o que no me estoy atorando con un buen plato de comida suculenta porque debo cuidar mi estómago o mi figura (que ya no tiene remedio, pero qué va, a veces me agarra). O bien, estoy comiendo ensalada porque en el menú del lugar a donde he ido a parar no hay ningún plato que me guste. (Suele pasar. Piense el lector que la que suscribe no come carne.)
Sumado a este incipiente malestar, entonces, me salta la tapa de los cesos cuando el mozo, todo devoción por su tan loable tarea (?), arroja sobre la mesa un plato, playo, en el que se amontonan trozos de verduras y demás ingredientes como en una montaña. Ingredientes cortados con una sierra hidraúlica -porque de otra manera no se entiende por qué tienen semejante tamaño- y secos. Porque el adherezo viene aparte.
Señores encargados de servirnos, culinariamente hablando: hay algo que se llama en-sa-la-de-ra. Lo digo despacio porque quizás en las escuelas de comida gourmet no enseñan estas cosas y les puede sonar extraño.
La en-sa-la-de-ra sirve, oh casualidad, para meterle ensalada adentro. Por decirlo delicádamente.
Existiendo semejante producto del ingenio humano, me pueden decir entonces ¿por qué caracho me traen la ensalada en un plato playo? 
Un plato que rápidamente pierde su equilibrio interno, por ejemplo al intentar mezlcar su contenido, y se convierte en un campo de batalla donde los muertos caen al precipicio por los costados.
Y díganme, ya que estamos, ¿tanto les cuesta cortar los ingredientes de manera que me los pueda introducir en las fauces? Un tomate cortado en cuatro NO es apto para ensaladas. La palta en forma de abaniquito queda muy hermosa ahí recostada en el borde, pero cuando uno la mezcla se mantiene como un trozo único que nos llevará un bocado finiquitar.
El concepto básico de ensalada es: cosas pequeñas a ser mezcladas y adherezadas con algún menjunge, en un recipiente apto a tal fin. Cada porción de la misma debería ser - pars pro toto- en teoría, una muestra del todo. El abanico de palta, que me engullo en una sola vez,  por ejemplo, no cumple con este último requisito. 
Nada de decoraciones ostentosas, rosas de melón o  Kilimanjaros de zanahoria. Si pido una ensalada, por las faldas de Fortuna, tráiganme una en-sa-la-da.
O sufrirán las consecuencias.
Muchas gracias.

nota mental

La próxima vez que creas que el lavarropas de carga horizontal terminó su ciclo, cerciórate de la veracidad de este hecho antes de abrir la puertita redonda. De lo contrario, en un segundo, habrás recreado las cataratas del Niágara en tu propio lavadero. 

paremos la pelota

Nadie, en todo este tiempo, me aclaró que una de las famosas y nunca bien ponderadas experiencias inolvidables del embarazo era, durante el curso de preparto, encajarme una pelota de tenis donde no me da el sol y sentarme a empollarla durante un buen rato. 
Un poco de respeto, ¡caraho!

Odol pregunta (y contestá, o te bajo los dientes)

La convivencia a veces puede ser pantanosa. No, no quise decir espantosa y se me mezclaron las letras. Digo pantanosa, porque hay momentos de la vida compartida con otro en los que toda la buena voluntad, el amor, el diálogo o las pocas ganas de soportar su cara de culo no son suficientes, y una decisión se convierte en un callejón sin salida. No hablo de grandes elecciones como la compra de un inmueble, las vacaciones, o el tipo de educación que la vas a dar al pobre vástago que está en tu vientre; hablo de cosas tan insulsas como: ¿qué comemos?, ¿a dónde vamos?, o ¿cine o película en casa?
Y frente a estas situaciones cotidianas, repetidas hasta el hartazgo, hay una frase, un conjunto de palabras que me hace hervir la sangre y que podría considerar la peor frase de la historia de la humanidad -bueh, más o menos-. Es el famoso "Lo que quieras, me da lo mismo".
Una frase que generalmente viene acompañada de una postura corporal ad hoc, que podría denominarse la posición del potus ibéricus.
Veamos.
Situacion 1:
Sábado a la tarde. A se dirige a B, que está desparramado en el sillón del comedor.
A: - ¿Querés ir a caminar por el Jardín Japonés o nos quedamos mirando tele?
B, utilizando la menor cantidad de músculos corporales posibles: - Como vos quieras, me da lo mismo.
Por la frase A puede colejir que al susodicho le da igual cualquier opción. Pero no hace falta ser profesor de neurolingüística para darse cuenta de que el sólo esfuerzo al realizar su respuesta ya le produjo calambres. Entonces, ¿le da lo mismo?
Esta situación, me dirán, se puede arreglar fácilmente: que A haga lo que se le cante y si al otro no le gusta que se embrome por no decir nada. Ok. Por ahora sigamos. 
Evaluemos la siguiente situación. 
Situación 2:
Novia a Novio más o menos reciente: -El sabádo es la fiesta de comunión de mi hermanito en Plumas Verdes (léase: la concha de la lora) ¿Querés venir?
Novio, con cara de potus ibéricus: -No sé. Como vos quieras.
¿Decime qué catzos quiere decir eso? Si no quisiera que vengas no te invito. Entonces, si te pregunto es porque quiero, lo que estoy intentando saber es qué querés hacer vos. No yo. Yo ya me conozco. 
¿Se entiende por qué esta respuesta me hace estallar la vena de la sien cual petardo ilegal? Justamente porque NO es una respuesta.
Un día podés estar sin ganas de decidir. Ok. Pero no siempre.
No te puede dar lo mismo comer mondongo que sushi Rulo. No te puede dar igual ir al cine con unos amigos que acompañar a tu sobrinita adolescente al recital de Ricardo Arjona.
A mí no me mientas Rulo. No te-da-lo-mis-mo.  
¿Entonces? ¿Pensás que dejando la decisión en mis manos me dejás contenta y evitás un posible conflicto?
Lamento decirte Rulo, que estás equivocado.  Que lo único que me provocás con la posición del potus ibéricus es ganas infinitas de arrancarte los pelos de las cejas con los dientes (?).
Porque si quisiera vivir con un ente sin voluntad que me acompañara en cualquier decisión sin decir palabra, me hubiese comprado un Tamagochi. 
A mí no me da lo mismo lo que quieras hacer o te guste. Por eso pregunto. Alguna pizca de voluntad te debe quedar.  O te convertiste en un potus y no me di cuenta.
La próxima vez contestame Rulo, o voy a empezar a regarte todas las mañanas. 


Nota final, para todos los Rulos del mundo: Se vienen las fiestas. Se van a tener que enfrentar a la gran pregunta: ¿la pasamos con tu familia o con la mía?
¿Qué van a contestar? ¿Les da lo mismo?
Vayan preparando la respuesta.

Ahora que por fin has conseguido la salud y para siempre, te quisiera decir, mejor dicho repetir, repetir que... bueno... ya tú sabes... Tú, como un jardín pisoteado en una noche sin cielo. Tú, como una ventana azotada por la tempestad; tú, como un pañuelo caído en sangre; tú, como una mariposa llena de lágrimas; como un día atropelladamente roto; como una lágrima sobre un mar de lágrimas: araucaria cantante y victoriosa; rayo de luz, en el camino de cualquiera.

Carlos Pellicer en Diego y Frida,
de J.M.G. Le Clézio

traducción

Si los únicos comentarios de madre sobre su nueva nuera son "parece mucho más grande" y  "lo más importante es que tu hermano esté contento", es que la susodicha todavía no le pasó por la glotis.

la inflación que el INDEC no muestra


gracias a APTRA

En este solemne acto, quiero agradecer a la señorita Bella, que en una muestra de suma magnanimidad, le ha otorgado un premio blogger a la que suscribe.
La que suscribe nunca se gana un pito, hablando mal y pronto, así que está chocha de contenta.
Premio doble, además, debido a que el mismo está compuesto por un Bob Esponja todo emperifollado para la ocasión.
No sé si ya lo habré comentado, pero la que suscribe tiene una especie de obsesión malsana con el dibujo animado en cuestión, lo que la ha llevado a, por ejemplo,  tener un  muñeco de tamaño no-natural que le ocupa media vivienda.
En fin.

Acá el premio:



Y acá, el Bob real y la que suscribe (para que vean que no exagera). 



¡Gracias Bella!
Firmado: la que suscribe.


obra, y no de arte

Hace dos días que me despierto y lo primero que contemplo es la raya del culo de Rulo, el electricista/pintor/plomero/yloquegustemandar.
Que al café con leche le aderezo polvillo naranja en lugar de azúcar.
Que escucho palabras irreconciliables con la lengua castellana como "broca de 15". 
Que ando con el trapito y la escoba borrando huellas de suela Febo del parquet. 
Inútilmente, porque todo permanece ro-ño-so.
Hace dos días, que deberían haber sido "un par de horitas".

Elevo una plegaria a Fortuna, para que me brinde la paz interior que me hace falta.
O en cualquier momento a Rulo le prendo fuego la peluca.

Nos enyoguisamos.
Ommmmmmmmmmm....

16 días de activismo

  

Hoy empiezan los 16 días de activismo contra la violencia de género. Globalmente se harán campañas, encuentros, eventos de todo tipo. 
Por segundo año participo personalmente del armado y difusión de una de estas tantas acciones. Y la comparto con ustedes.
El objetivo: seguir diciendo basta, hasta que la violencia contra las mujeres y las niñas se termine.
Seguir explicando: que los golpes son sólo una de las tantas formas que toma la violencia, que los estereotipos de género la fomentan y la reproducen, que todos podemos hacer algo, aunque no parezca mucho. 
En este link pueden ver un video educativo sobre el tema (que se puede bajar doblado al español acá), parte de una campaña que ya tiene un año dando vueltas por la red, y está pensada para que cualquiera pueda organizar su propia actividad: en la escuela, en el barrio, entre los amigos.
Empezar a reflexionar también es hacer algo.
Y algo siempre es mejor que la simple indiferencia.


Sueño que se muere mi hermano. No recuerdo cómo, no hay detalles. Me despierto, o casi, y lo único que sé es que no lo voy a ver nunca más. Lo pienso, lo razono, espiando la claridad de la hendijas. 
Lo razono. Y lloro. 
Hasta que la luz me abre los ojos del todo.
Estoy despierta, y sin embargo sigo llorando. Y suspiro hondo, durante toda la mañana.

Es que la angustia, con el tiempo, aprendió a saltar las rejas de mis pestañas.

comente, caracho!

Sumándome a este día, que ya lleva varios años, y ha sido creado por unos muchachos muy piolas, hoy me dedico a saludar con la manito, cual primera princesa de la fiesta Nacional de Surubí, a todos los lectores y lectoras silenciosos que pasan por estas páginas. 

¡Feliz día para ustedes, lectores anónimos! 


mi abuela me mima

Ya dije que mi madre, abuela y suegra son elogiadoras por lo menos deficientes.
El domingo, abuela, hizo futurología sobre el resultado de la combinación genética entre Concubino y yo.
Este fue su veredicto: 
- Ese nene va a ser di-vi-no... 
Lindo como vos e inteligente y bueno como J (a.k.a. Concubino).

¿Y si sale al revés? Mejor ni pensarlo, ¿no? Pobre chico... 

al oído

El lunes me pesa, sabés. Me aturde un poco. 
Mucho ruido. Ni una nuez.
Por eso vení, sacate los zapatos recién lustrados. Bajate de los tacos de persona seria.
Desanudate la corbata. Desanudate.
Despeinate un poco. El jefe no te ve.
Bailemos. 
Gabriel nos canta al oído.



el embarazo es una de las etapas más maravillosas que una mujer puede padecer

No hablo mucho del tema porque siempre me aburrieron las mujeres que se convierten mágicamente en conductoras de programas pedorros de Utilísima (llámense éstos “Mi bebé” o “Hablemos como taradas ahora que somos madres”) porque están embarazadas, o tuvieron un niñx. Sin embargo, en estos 7 meses hay algunas reflexiones que me gustaría dejar sentadas (para que no se cansen, no sabés cómo se nos hinchan los pies.)
- Palabras como calostro y mecoño seguirán siendo aberraciones del idioma, y no pienso repetirlas cada dos minutos a partir de ahora.
- Nunca supe pronunciar bien “puerperio”. Otra palabra horrenda.  
- No te enojes, oh madre con experiencia, si estoy poco dispuesta a discutir el estado de mis pezones con el resto del planeta. No quiero que hables de mis pezones. Me basta con estar obligada a ver los tuyos mientras intento comer una milanga con fritas, porque no puedes refrenar la llamada de la naturaleza y sacas la teta como un resorte cada vez que tu hijx llora.
- Cuando me veas, oh destructor de mi burbuja de intimidad, no extiendas tu mano para tocar mi barriga como si ésta fuera la lámpara de Aladino. Si no lo hacías antes, no veo por qué consideras que mi cuerpo se ha convertido en res púbica. (Lo de res te lo entiendo, el resto no).
Digo yo, si gestáramos los niños en el trasero, ¿resulta que de golpe todos nos empezarían a tocar el culo sin permiso?
- Decime Rulo, ¿qué catzos puede tener un cochecito para bebé para que salga dos millones de pesos? ¿Le va haciendo masajes al niño para que no se estrese? ¿Le canta canciones de cuna?
Y ¿por qué los hacen de semejante tamaño? ¿Algún experto diseñador vio el estado calamitoso de las calles en las que debemos transitar? El mismo experto diseñador, ¿trató de subirse a un bondi sujetando a un bebé en una mano (intentando que no se le rompa) y con semejante mamotreto en la otra? ¿Y dónde carajo se metió las monedas para poner en la maquinita? ¿En la boca?
- La ecografía 4D no es para mí. He recibido los más calurosos elogios sobre la misma. La supuesta ventaja que más me han comentado no es médica, es de carácter ansioso: podés ver las facciones de tu hijx antes de que nazca. (Oh, qué haríamos sin los avances de la ciencia).
Eso si dejás de lado que entre las facciones de tu hijo se encuentran una serie de protuberancias anaranjadas que lo hacen parecer más a un Bob Esponja con exceso de cama solar, que a un ser humano.
- El avispado que a esta etapa le puso dulce espera era varón.
De otra forma no se entiende cómo una persona en sus cabales puede definir así a una etapa en la que te la pasás los primeros tres meses vomitando, durmiéndote  en todos lados, con la boca de Moria Casán (porque te salieron herpes por primera vez en la vida) y las tetas de Isabel Sarli, e intentando no caerte desmayada de los mareos.
Los segundos tres meses, visiblemente rechoncha pero con una panza que no se sabe bien si es por exceso de ravioles o qué, lo que te convierte en una gordita desubicada que llora por cualquier cosa y pretende que le den el asiento en los transportes públicos.
Y los últimos tres meses, caminando como un pato camorrero, cansándote hasta de respirar, las piernas hinchadas, el estómago comprimido (pero seguís con hambre), sin dormir ni dejar dormir, y cruzando los dedos para que al chico no se le ocurra querer salir en el momento menos oportuno. Eso, si tuviste suerte y no te salieron hemorroides.
 

Nota final para las almas sensibles:
La que suscribe también podría listar todas las cosas bellas, emocionantes, lacrimosas y sumamente extrañas de estar embarazada (porque debe haber pocas experiencias más surrealistas que sentir que hay algo vivo moviéndose en tu panza).
Pero las hormonas me tienen así: belicosa. Y si no te gusta, andá a leer mundomamita.com y que te garúe finito.

mi mamá me mima

Nuestras madres (la mía y la de concubino) son de esas madres que intentan decirte cosas lindas... y no pueden. No les sale. Es una cuestión genética, no sé.
Te quieren decir algo lindo y terminan acotando alguna cosa que te deja la autoestima por el piso. Es una palabra, una frase que embarra todo.
Uno las conoce, entiende que son así, pero... ¿quién les enseñó el concepto de elogio a estas mujeres?

Pokebola
Madre, a Mate, ostensiblemente embarazadita:
- Ay, estás tan linda... toda redondita.
Abuela (para ponerle el moño)
- Síi, es que engordó todo parejo...
Gracias, soy tan linda como ¡un huevito Kinder!

Yo tarzán, tú Jane
Suegra, después de escuchar una conversación en inglés de Concubino, al susodicho:
- Muy bien eh... Por lo mal que pronunciás te manejás bárbaro. ¡Te entienden todo!


Seguí participando
Suegra, comiendo un rogel casero hecho por Mate:
- Mmm, está muy rico... ¡parece Rogel!


Ahora no recuerdo más...
Si mi madre leyera esto diría algo así como lindo post, lástima que te quedaste un poco corta con los ejemplos.


arrancamos

Porque no sólo es lunes. Es este lunes.  
Arranquemos. Sigamos.Y si el dolor, te tira para atrás, te podés levantar, podés vivir...


  

estamos

primero fue el golpe en el pecho. 
no puede ser, dije. nos dije.
así suele ser la muerte, tan cierta y tan imposible.

y después la puntada de dolor.
y las lágrimas y el silencio.

y después ella, mirando ese huequito en la almohada
que ya no más.

y ellos, juntos, riendo
en el sepia de una imagen de juventud
la juventud de las utopías, la de la militancia
esa que supieron mantener siempre brillante en los ojos
y en las manos, y en la voz

esa misma que hoy camina nuestra plaza
con una flor o una bandera
llenando las veredas, y las esquinas

veredas, plazas y esquinas que siempre fueron nuestras
pero que ellos nos recuperaron

estamos ahí, 
por él, 
para ella
por nosotros

estamos ahí
estamos

con todo respeto

Lunes.
Abrís los mails, y lo primero que ves es un asunto con la palabra "urgente" escrita dos veces, adornada con unos cuantos signos de exclamación y toda en mayúsculas.
Contestás, porque muchas opciones no te quedan... aunque, si pudieras, hoy mandarías a todos a la canastilla del palo mayor o nido de cuervos, de un navío a velas.

Cantemos juntos...
Gracias a , una verdadera profesional de la pastelería, que me pasó la receta y me explicó qué catzos era un pirotín, el día de la madre agasajé a la familia con estos muffins. De naranja, de manzana y canela (con granitas de colores, para tentar a los niños) y de chips de chocolate.
Para el café, el matecito o el té, una delicia.
Cuando quieran, los invito a una merienda bloggera a todo muffin.
Gracias tía Pé!!! La familia agradecida, y Poroto también (que se pone a bailar de contento cada vez que como dulces).


estás igual!

Tarde encampotada en las calles de Once. Mate camina cargando bolsitas de todo tipo y tamaño, y una panza cada vez más prominente que la hace parecer un pato camorrero. 
Ante la inminencia de la lluvia decide tomar un taxi.
A las dos cuadras Mate se tiraría gustosa por la ventanilla: le tocó el tachero stand up.
El tachero stand up supone que toda frase que emita debe ser tomada en gracia. Y si el pasajero no acompaña en el sentimiento, como Mate, que sonríe de costado mientras le reza a Araceli González,  santa patrona de los muditos, para que le extirpe las cuerdas vocales a este nabo a cuerda, se ríe él, a carcajadas. 
Porque hay que reirse, todo el trayecto, aunque estemos viajando a la India en camello.
Y si no te reís, te repite el chiste. Como si una no entendiera su fino sentido del humor.
En menos de veinte cuadras Mate escucha unas 5 veces: 
- "No te me vayas a descomponer que estoy terminando el turno eh, a ver si tengo que llevarte al hospital. Vos respirá. Ja, ja, ja."
(No, no te preocupes, que si me siento mal prefiero morir en una zanja antes de tener que seguir soportándote.)
Y así transcurren los minutos, hasta que el tachero stand up llega a la cumbre de su presentación, con lo que él supone es una verdadera genialidad.
Este es el diálogo:
Taxista (sobre el aumento de tarifas): Así la gente no va a tomar más taxi. Jajajaja.
Mate (intentando entender de qué carajo se ríe y seguir la conversación): ¿Y los remises?
Taxista (a los gritos): ¿Y Candela!!? jajajajajaja
Mate: ....
Taxista: ¡Te salió igual! Jajajajaja
Taxista (imitando a Mate): ¿Y los remises? jajajaja

Señor taxista: la próxima vez que quiera hacer un chiste, intente evitar compararme con un señor que sufrió una conmoción cerebral y quedó turulo para toda la cosecha. No es simpático. (Ni usted ni el señor que quedó turulo, que ya me tiene podrida.)
Y menos aún me imite como si nos conociéramos de toda la vida. Eso, si no pretende que lo acogote con el cable enrulado de su radio transmisor. 
Desde ya, muchas gracias.

esto es la belleza real

Mate sale del baño después de rociarse con un body mist (colonia Rulo, colonia) de conocida marca, fragancia pomelo y nosequé.
Con paso gatuno (?) se acerca a Concubino, que mira televisión.  
Él la mira, y mueve la punta de la nariz en señal de recepción olfativa. 
Y mientras Mate espera que, como en las publicidades, deleitado con los aromas frescos y energizantes, su amor le empiece a decir piropos en francés como un Pepe le Pew de carne y hueso, esta hermosa frase llega a sus oídos:

- La próxima vez que tires Poett alejate un poco más del cosito porque te quedó todo encima.

Oh, l'amour...


 

surtido, como en botica (bis)

Fábrica
Ya puedo contestar la.pregunta.más.popular.a.la.embarazada.que.suscribe: ¿sabés qué es?  Sí, es varón.
Lo que no imaginaba es que con esa respuesta iban a venir dos frases célebres más: 
1- Y cómo se va a llamar (no sé, por ahora le decimos Oscar), y 
2- Aaah, entonces después van a tener que buscar a la nena.
A ver, querid@, todavía no parí, no sé lo que es cambiar un pañal, veo un carrito de bebé y no puedo pensar más que en lo torpe que voy a resultar con semejante mamotreto por la calle y ¿vos ya estás pensando en "la nena"?  
Qué te pensás que soy, ¿la fábrica de los Pitufos?

Más que verde, mugriento
Ayer pasé por la autopista que está en la 9 de julio y me fijé en la tira de caños roñosos del que salen unas plantitas mustias y la visión de semejante esperpento me deprimió.
Hoy, el gran diario argentino me anuncia que se trata de "muros verdes." Muy ecológicos, arquitectónicos y modernos... pero horribles. Vamos a ver cuando las plantitas mustias crezcan...

The nanny
Feria de exposiciones con madre y concubino.
Se me acerca promotora y me da un folleto que ofrece servicio de niñeras "Evaluadas por psicólogas y asistentes sociales. Antecedentes penales" (sic). 
Madre se acerca y mientras me saca el folleto de la mano le clava la mirada a la pobre promotora y anuncia resuelta : - Al bebé lo voy a cuidar yo.
Más claro, echale nasssta.

 
Fecha
La frase del mes: ¡Cómo se pasó el año! Cuando te quieras acordar ya estamos con las fiestas encima.
La sensación del mes: depresión profunda con arranques suicidas.

Armónica mágica
Un grosso, munido de una armónica y mucho talento.

misterio develado

después de hacerse esperar, finalmente lo sabemos. Desde ayer, el @ de porot@ cambió a una redondita y mullida "O". 

descenso y resurrección

Por estas épocas en la casa de mi infancia se "bajaba la ropa de verano". Por falta de espacio, o exceso de prendas (o ambos) no había manera de tener toda las vestimentas estacionales juntas en un mismo placard. Entonces, con una paciencia oriental, madre sacaba las cajas rotuladas que se amontonaban en las partes elevadas de los armarios en cada cambio de temporada,  para intercambiar su contenido por el que había en perchas, cajones y estantes.
La fecha elegida para el descenso y resurrección de la ropa de verano era fundamental. Un error de cálculo y podíamos andar en chancletas un día de nueve grados. O seguir de manga larga a pesar del enrojecimiento de los termómetros (y los cachetes).
La ropa que bajaba siempre tenía olor "a encierro": esa mezcla de jabón seco, falta de oxígeno, oscuridad y naftalina que queda en las prendas después de un largo descanso a la sombra. 
Bajar, sacar, ventilar, doblar y volver a guardar. Un proceso que se repetía dos veces al año, religiosamente. Como el armado del arbolito y los huevos de pascua. 
Un rito que, por fuera del calendario, nos preparaba para las vacaciones; o para el frío y las sopas. 
Y que hoy, por exceso de espacio o escasez de ropa, ya no repito. Pero que vuelve lo mismo, en ese saco pesado y en desuso que cada invierno retorna a la luz, y carga entre las arrugas ese olorcito tan particualr a jabón seco, falta de oxígeno, oscuridad y naftalina...

"de los cuernos...

y de la celulitis nadie se salva". Ese podría ser un buen adagio para implementar en el futuro cercano, y hacerlo parte del acervo popular. Porque, aunque la TV nos quiera vender culos torneados con la perfección de una manzanita de cera, y Susana Gimenez parezca cada día más flaca y más jóven (incluso que su propia nieta), todos sabemos que es MENTIRA. 
Algo que hay que explicarle al Rulo, permanentemente para que no pierda el sentido de la realidad:
- Rulo, ¿vos sabés por qué Jessica Cirio tiene ese culo redondo y parado? ¡Porque nunca lavó un plato Rulo, por eso! 
(Nótese que la inconexión entre enunciados no ayudará a que Rulo comprenda. Luego debe explicarle que Cirio, en lugar de lavar platos, se la pasa tirada en un centro de estética donde le aniquilan la celulutis a base de sobamientos a repetición.)
Hay que comentarle, así como al pasar, mientras le damos un mate con cascaritas de naranja, que los seres humanos tenemos poros, arrugas, imperfecciones, en fin, y que el Photoshop es un invento del mismísimo demonio. 
"Estos muslos cascoteados son una huella indeleble de la vida misma, Rulo.  Estos pozos le gritan al mundo que yo he vivido". Le podemos decir, en un arranque de filosofía  de supermercado.
"Estas son las venas varicosas de América Latina, golpeada por la historia y el imperio". Eso, si ya nos hemos tomado un par de tintos y nos da por la política internacional. (Siempre hay que tener cuidado con el dosaje de alcohol en sangre, querida amiga,  porque te podés encontrar derrapando al grito de "tu hermana se hizo un lifting pero sigue siendo un bicho canasto" o cosas semejantes.)
O, bien, le podemos mostrar a nuestr amorcito, esas lindas imágenes que se publican cada vez con mayor asiduidad, en las que  se muestran los antes y después de los retoques digitales.
No aseguramos que Rulo deje de mirar los culos que aparecen en Tinelli con la baba cayendo de sus comisuras cual lobo en celo.  Pero habremos sumado a la causa de las mujeres que sí arrugan: la frente, las patas de gallo y demás extensiones dermáticas, pero que tienen  las ideas bien firmes.
 

" - Sí bobito, no soy un espejismo, soy yo. 
Está mortalmente triste. Los instantes de felicidad son tan raros que funcionan como saques de una euforia desmedida. Tino le devuelve la sonrisa, encandilado por frases como esa, enamorado de su locura, de que pase de la comedia al drama sin aviso y de que sea así: inteligente y boba, ligera en la trama, sólida en las atmósferas, turbia en el tono, firme en la dirección, chispeante, traviesa, un caleidoscopio que se reinventa frente a sus ojos..."
Lucía Puenzo en La furia de la langosta.

el mundo se divide (cap LIX)

entre los que dicen los números de teléfono de a una cifra 
y los que los dicen de a dos 


(debo aclarar que éstos últimos me sacan de quicio. "48 42 76 56" no es un número de teléfono, es un boleto del Quini, caracho!)

sacá el ukele y ponete a bailar

el día no ayuda
la migraña, que se empecina en acompañarme días y días completos, tampoco 
(lamento decirte, querida migraña, que sos una de las peores compañeras que conozco, no te ofendas)
cantidades industriales de trabajo acumulado, con la palabra "urgente" colgando de la sien.
y así estamos...

entonces, un poco de musiquita, de un señor que detrás de ese cuerpo inmeso escondía una dulzura igual de inmensa.
espero que les guste


sonría, lo están votando

Escucho en la radio que los jefes de famoso locutor pusieron a consideración de la audiencia si le renovaban el contrato al susodicho famoso locutor (una onda plebiscito laboral.) La gente votó a favor de famoso locutor, que graciadió no se quedó en Pampa y la via.

Lo que yo me pregunto es: ¿cuántos empleados resistirían un plebiscito de sus clientes? 
Pensemos por ejemplo en:

1. La minita vendedora de ropa que ya te mira mal cuando esntrás al local (como si vinieras a molestarla, a ella que estaba tan tranquila mirando como le crecían las cutículas), te lleva al probador lo que se le canta y/o te dice qué bien te queda ese pantalón por el que te rebalsa la carnaza por todos lados, con el único fin de no ir a buscar otro.

2. El colectivero que no te devuelve el saludo y/o te mira con cara de culo y/o te aplasta con la puerta al grito de "arriba, arriba", y/o arranca cuando aún estás colgado del cañito exterior del bondi (mientras los transeúntes te saludan al grito de "barrilete cómico") y/o ni se digna a detenerse en la parada.

3. El kioskero que nunca tiene monedas para el bondi (un día vas a necesitar llegar al hospital de urgencia por exceso de hijoputez en sangre y ¿sabés quién te va a llevar? ¡Mongo te va a llevar!)

4. La empleada pública que le hace un tributo a Gasalla todos los días de du vida. Atráaaas.

5. El taxista que te pasea por toda la capital para hacer un recorrido que tranquilamente podría haber hecho en cuatro cuadras, y/o que fuma Particulares o 43-70 con un fanatismo tal que podríamos pensar que con tal cantidad de humo está creando otro efecto invernadero, y/o no se digna a detenerse cuando lo parás y/o come mandarina y escupe las semillas por la ventana como si tal cosa.

6. Los telefonista de atención al cliente de casi cualquier empresa a los que nunca le explicaron cuál es el significado del concepto "atención al cliente". 

Y así.
Usted, ¿a qué tipo de empleado le podría su voto no positivo? 

alegría, alegría (o el mp3 como oráculo)

Hace un tiempo una amiga de la casa (Café  -con tostadas-, porque ese es su nobre y apellido) propuso este juego en su blog: agarrar el repodructor de música en reproducción aleatoria y contestar las preguntas que siguen con las canciones que te van tocando en suerte.
Así me quedó a mí. 
Prueben y vean qué les augura su mp3 (que a veces parece que tiene poderes mágicos).


¿Si alguien dice "ésto está bien?" vos decís?
All i want is you  (Barry Louis Polisar)

¿Qué describiría mejor tu personalidad?
Sweet Darling (She & Him)

¿Qué te gusta en un chico?
Tire swing (Kimya Dawson)

¿Cómo te sentís hoy?
Who’ll stop the rain (Creedence Clearwater Revival)

¿Cuál es el propósito de tu vida?
O bebado e a equilibrista (Elis Regina)

¿Cuál es tu lema?
Here comes your man (Meaghan Smith)

¿Qué piensan tus amigos de vos?
The fear (Lily Allen)

¿En qué pensás muy seguido?
Contigo (J. Sabina)

¿Cuánto es 2+2?
Campus (Vampire Weekend)

¿Qué pensas de tu mejor amigo/a?
Sea of love (Cat Power)

¿Qué pensás de la persona que te gusta?
Expectations (Belle & Sebastian)

¿Cuál es la historia de tu vida?
There goes the fear (Doves)

¿Qué querés ser cuando seas grande?
Siting, Waiting, Wishing (Jack Jonhson)

¿Qué pensás cuando ves a la persona que te gusta?
Insensatez (Vinicius de Moraes)

¿Qué piensan tus papás de vos?
Bones (The Killers)

¿Qué vas a bailar en tu boda?
No hago otra cosa que pensar en ti (Serrat)

¿Cuál es tu hobby/cosa de interés?
A well respected man (The Kinks)

¿Cuál es tu mayor secreto?
Quereme (Miranda)

¿Qué es lo peor que podría pasar?
Duas Margems (Chico Cesar)

¿Cómo vas a morir?
Black hole (She & Him)

¿De qué cosa te arrepentís?
Algo personal (Serrat)

¿Qué te hace reír?
Fireflies (Owl City)

¿Qué te hace llorar?
Ya no sé qué hacer conmigo (Cuarteto de Nos)

¿Te vas a casar algún día?
Chega de saudade (Bebel Gilberto)

¿Alguien gusta de vos?
You make my dreams come true (Hall & Oats)

¿Si pudieras volver el tiempo atrás, qué cambiarías?
She talks to angels (Hoottie and the Blowfish)

¿Qué te duele ahora mismo?
Talvez voce (Chico Cesar)

¿Qué nombre le vas a poner a esta nota?
Alegria, alegria (Caetano Veloso)

qué te hace falta hoy?

No voy a despotricar contra este día, atestado de adolescentes hormonales emborrachandose por ahí, y de cronistas de TV asutándose de los adolescentes hormonales que se emborrachan por ahí y dejan la ciudad "a la miseria"
No le voy a cantar al amor, a las flores y mucho menos a los pajaritos (porque tengo serios problemas con los pajaritos).
Hoy no voy a hablar de nada de eso, pero me desperté y me acordé de una canción. 
A veces mi cerebro se hace el gracioso y se le da por torturarme con cursilerías pegadizas. 

Disfrutenlón porque es im-per-di-ble. (Atenti con el saco verde matelasé arremangado! Eso es elegancia, caracho.)




esas pequeñas cosas que convierten una mañana cualquiera en una mañana de terror

- darte cuenta que es lunes
- darte cuenta de que no te diste cuenta antes y apagaste el despertador, y estás llegando tarde.
- la imagen deprimente de los platos que ayer no tuviste ganas de lavar, mirándote desde la pileta de la cocina.
- ese charquito en el baño en el que no reparás, hasta que lo sentís esparciéndose por tu media limpia
- no saber si ponerte un poncho o unas bermudas... porque el tiempo juega a la indesición y el servicio meteorológico a la inutilidad
- las llaves que juegan a las escondidas (y te ganan).
- darte cuenta que es lunes

(y eso que todavía no saliste de tu casa)

último momento

soy una BOLA

Ampliaremos.

En 2 meses más aparezco en Crónica Tv con Anabella Ascar como "la embarazada que putea en sánscrito mientras rueda por la escalera del sucte". Yo les avisé.

divino tesoro

Últimamente los jóvenes están en el ojo de la tormenta. Son objeto de análisis, discusiones y teorías filosóficas de todo tipo, emitidas por homúnculos que, o nunca fueron jóvenes o tienen poca memoria.
Se los acusa (a los jóvenes, porque a los homínidos que difunden estupideces a troche y moche nadie los mira), digo, se los acusa de borrachos, violentos, promiscuos, drogadipptos y, según le convenga al gobernante de turno, de boludos sin ideología o troskistas revolucionarios que quieren desetabilizar al país (a los políticos les encanta decir "desestabilizar", y "crispado" y "yo no tengo nada que ver con eso, viene de la gestión anterior".)
La televisión se relame. Los busca, los mira, critica sus modos, les reclama una adultez que ni ella misma tiene. E incluso les pregunta por sus padres.
¿Dónde está su padre que es usted el que debe salir a manifestarse?
Y peor aún, ¿quién es su padre para que a usted se le ocurra salir a manifestarse?

Los jóvenes, en todas las épocas, fueron culpables. Porque sí, por las dudas. Porque están y estuvieron ahí para recordarle a muchos "adultos" que ellos un día también creyeron en algo, que también soñaron con cambiar el mundo. Pero sobre todo, están ahí  para recordarles que finalmente dejaron que el mundo los cambiara a ellos.


Y frente a tanta estupidez, nunca viene mal un poco de inteligencia... 

solicitud

Al taxista le podés pedir que baje la radio, porque escuchar a Eduardo Feinmann te hace muy mal a la energía vital (o sea, te dan ganas de morir en el instante).
Si sos algo más valiente hasta le podés recomendar que baje un poco la velocidad, porque estás por entrar en un paro cardio respiratorio.
Le podés solicitar, toda amabilidad y dulzura, que apague el cigarrillo, aunque la cantidad de humo en el receptáculo taximetreril te recuerde a Londres (incendiándose).
Todo eso es normalmente aceptado por las buenas costumbres. Podés ligarte una cara de culo nunca antes vista, o la famosa miradadeasesinoserial por el espejito retorvisor, pero no pasará de allí.

Lo que hoy me pregunto es: ¿se le puede solicitar al taxista que deje de comer mandarinas y escupir las semillas por la ventana?

(Yo no le dije nada, pero quisiera saber, para la próxima.)

 
me gusta decir catrera.
cuando sé que me voy a tirar de cabeza y dormir como un lirón, a pata suelta. 
cuando sé que, como hoy, que llueve y está espantoso, las sábanas pueden más que la voluntad. y ese huequito de mí me espera y me acurruca. 
en esos momentos no digo cama. 

hoy me quedo en la catrera. 
y que se venga el mundo abajo. 


y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.

culinarias

* No entiendo a la gente que dice que "comer es un trámite" y otras porquerías semejantes. La comida está para saborearse y disfrutar. Nunca ví un trámite que se saboreara, a no ser que te guste la que te atiende en la oficina del monotributo.

* No sé hacer un huevo poché. Lo únicos grados de "huevez" que conozco van del duro al líquido sin escalas. 

* Cada dos por tres me olvido una olla al fuego. No quemé la casa porque Fortuna aún me defiende de mi propia estupidez.

*Madre dice que tengo "buena mano" para los dulces. 
No sé si se refiere a mi habilidad para prepararlos o para alcanzarlos y llevármelos a la boca.
* Los que empaquetan cosas con papel film en el súper no quieren que las utilices. Y una vez abiertas es imposible volver a dejarlas bien tapadas.

* Las fechas de vencimiento exageran. 

* Un tomate no puede durar "fresco" una semana. O es de cera, o algo raro les están poniendo.

* Después de varios años de usar el mismo horno, sigo equivocándome de manijita al querer prender una hornalla.

* La hornalla más chiquita es inútil a todo servicio.

* El primer cajón es de cubiertos, el segundo de repasadores, y el tercero es un agujero negro.
* Ahí está la cuchara para hacer papitas noisette que compramos con madre una navidad. Fue la única vez que se usó. Y no para hacer papitas noisette. 

* Las papas congeladas y el puré chef no saben igual que los naturales, pero están muy bien. 
No así todos esos engendros en sobre. ¿A quién se le ocurre que una paella puede venir en polvo?

* "A ojito" no es una buena manera de medir ingredientes, pero es la única que utilizo.

* Cuando sea grande voy a tener una cocina con isla, pastalinda, exprimidor de naranjas, (de ese que se aplastan), muchas sartenes colgando, colador chino, cuchillos de todos los tamaños, morteros de todo tipo, y me voy a hacer la Narda Lepes hasta para hacer un arroz con manteca. 

la fiaca

El lunes es el peor día de la semana. Porque el lunes, todas esas ansiedades, miedos, tareas y obligaciones que sólo eran una ficción el domingo a la tarde (cuando nos agarra la depresión semanal crónica) se han hecho realidad.
Y en el lunes la fiaca es reina y señora. 
Ganas de nada. 
"Esto lo dejo para mañana", es la frase más escuchada del día.
Con toda la semana por delante, ¿qué puede haber de malo en posponer algunas cosillas? 
Puede... cuando llega el viernes, y los pendientes se apilan, alejándonos del fin de semana.

Pero hoy hace mal pensar en el viernes. Hoy es lunes. Sería una macana tener que trabajar... 

   

catarsis

No pretendo ovaciones, pero sabiendo las ganas, el tiempo, la cabeza, el cuerpo e inclusive las lágrimas que le puse a ese trabajo, el "seh, está bien" que recibo como única devolución me da ganas de salir corriendo a cortarme las venas con una lata de arvejas oxidada.
Me retiro a llorar por los rincones.

Que tengan un lindo fin de semana.

Merd. 

agua

Durante toda mi infancia viví sobre la Avenida Juan B Justo. En ese preciso lugar de su extensión en el que dos gotas de lluvia la convierten en un río ancho y oscuro.
El agua sube: sin premeditación, pero con alevosía. Recuerdo el apuro, y los medios insultos que profería la boca de madre si el agua nos encontraba del lado de afuera de la puerta. Porque madre dice "la punta del muelle", aunque se haya terminado de dar en el dedo con una masa. Y recuerdo los insultos completos de padre, que pensaba en sus autos, ya de por sí destartalados, flotando a la deriva, convertidos en submarinos.

Se volvía, si se podía. Con el agua a las rodillas, pero antes subiendo por la escalera del bondi. Y todos arriba a la espera de que el colectivero fuera un poquito más allá, un poco más cerca de esa (tu) casa, repentinamente veneciana.
Y si no se podía, nos recibían los abuelos de Once. Los que cenaban café con leche y sandwiches de jamón. Porque la otra abuela, la polaca, que cocinaba cosas ricas, vivía en el sur, y ella también andaba con agua.
¿Ahí hay agua? Es la frase que seguimos usando. Porque madre, que ahora vive con la abuela polaca, sigue sufriendo con cada sudestada. 
Como suegra, que del otro lado de mapa, reza para que su casita siga intacta. 

Y nosotros, que andamos por el medio, ahora somos refugio cuando hay agua. Esa  que limpia, revive y cura. La misma que arrasa, destroza y pudre. 
El agua, esa rebelde que baja como sube: sin perdirle permiso a nadie.